16/08/2017

Hay muchas formas diferentes de disfrutar del mar y las playas de Menorca

Hay  muchas formas diferentes de disfrutar del mar y las playas de Menorca

Menorca tiene 216 kilómetros de costa con más de cien playas y calas. Bañarse en sus aguas transparentes y disfrutar del sol y el buen tiempo tumbado en la arena es uno de los grandes atractivos de la isla en plena temporada estival. Si estás pensando en pasar unos días de vacaciones en la isla y alquilar una de nuestras villas para tener toda la comodidad y la seguridad que estás buscando si viajas en familia, toma nota de estas actividades que tienes a tu alcance para vivir con intensidad las playas y el mar de Menorca o descubrir el paraíso que se esconde bajo el agua.

 

Una forma sencilla es hacer snorkel. Son suficientes unas gafas y un tubo para sumergirte y contemplar la diversidad de flora y fauna marina, las praderas de posidonia o los fondos rocosos en playas como Cala Morell, en el norte de Ciutadella, o en Cala Viola, en pleno corazón de la reserva marina de la costa norte. Y si quieres vivir la experiencia de practicar submarinismo, tienes al alcance diferentes propuestas de empresas de turismo activo que organizan inmersiones al fondo marino para todos los niveles –para principiantes y para los más experimentados–, para visitar cuevas, grutas y apreciar el rico patrimonio y la vida subacuática de Menorca.

 

Si prefiere quedarte en la superficie del mar y te gusta practicar deporte, las opciones son diversas. Con un kayak, por ejemplo, puedes hacer salidas en solitario, en pareja o en grupo y llegar a calas y calones que sólo son accesibles a pie o hacer una ruta por tramos del litoral que te permitan contemplar los imponentes acantilados desde otro punto de vista. La isla también reúne las condiciones idóneas para iniciarte o practicar windsurf o vela ligera en entornos como los puertos de Ciutadella, Mahón o Fornells.

 

La oferta de actividades náuticas que te brinda Menorca también incluye la posibilidad de alquilar una embarcación, con o sin patrón, y vivir experiencias mágicas como contemplar una puesta de sol desde el mar; o apuntarte a una excursión en barco para hacer rutas marítimas, con aperitivo y almuerzo incluido, si te apetece vivir una jornada muy marinera durante tu estancia en la isla.